La cotidianidad cambio en cuanto Tan Wen Zhong salio a la calle, con destino a su trabajo como militar del ejército nacional. Pero el buen hombre no vestía de chaqueta y camisa, ni tampoco de comando a lo John Rambo. El viril caballero optó por broncearse bajo el cálido sol de Singapur y salio de casa llevando únicamente un diminuto bikini (de mujer claro, porque los de hombre aún son prototipos y no han salido al mercado).
Para más inri el bikini era completamente rosa, como los que suele llevar Victoria Beckham cuando va a Torrevieja de vacaciones. No dudamos que la prenda le sentase mejor que a la Spice Girl (al menos Wen Zhong no era un palo de escoba) pero ir vestido de señora en Singapur no es la mejor forma de hacer amigos y relacionarse con la gente. El error mas grave que cometio el travestido fue subirse a un ascensor en el que iba una joven que no pudo mas que escandalizarse ante la terrible vision. Y es que los pelitos del varon rebosaban por todos los bordes del bikini, en una escena mas dantesca y desagradable que la Guerra de Corea.
Tan Wen Zhong no tardo en ser detenido y llevado a disposición judicial acusado de los cargos de “tenencia ilícita de ropa interior femenina” y “violentar a una mujer”. La policía que registro el domicilio del muchacho encontro 46 braguitas y varias películas obscenas. A este hombre, que afirma que su película favorita es “Priscilla, la reina del desierto”, la broma le va a salir cara, tan cara como 6.000 euros de multa.
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